¿Pastillas para la regla? Ideas para evitar medicarte

Muchas mujeres hemos asumido desde las primeras reglas que, a pesar de estar sanas, menstruar equivale a sufrir dolor. Damos por hecho que la única manera de evitarlo o reducirlo es tomando analgésicos. Pero, ¿es normal que nos mediquemos, si no tenemos enfermedad alguna? ¿Qué es el dolor menstrual? ¿Cómo podemos menstruar sin pastillas y sin sufrir?
Pastillas. Menstruar sin pastillas

El dolor menstrual es debido a las contracciones uterinas que abren el cuello del útero y expulsan la regla. Como en el parto, el útero se abre para poder expulsar su contenido. Pero, en lugar de ser un solo expulsivo en el que debe salir el bebé, la menstruación se compone de varios pequeños expulsivos que se repiten cada cierto tiempo y durante unos días.

Estas contracciones se pueden experimentar con dolor, sin sensaciones o hasta con placer. Las mujeres que sentimos dolor menstrual lo hacemos sobre todo durante las primeras horas de sangrado, que es cuando las contracciones son más fuertes.

¿Por qué siento placer cuando como y dolor cuando menstruo?

Notar sensaciones intensas en la zona del bajo vientre forma parte de la menstruación porque el útero está haciendo su labor. Lo que no tiene sentido es que una función biológica sana nos provoque dolor de forma sistemática en lugar de placer, como pasa con todo el resto (comer, beber, descansar, orinar, defecar).

No obstante, no es un hecho aislado sino que, en la sociedad occidental, todas las funciones fisiológicas relacionadas con la reproducción femenina (embarazo, parto, lactancia, menopausia) a menudo son experimentadas con malestar. Esto quiere decir que las mujeres estamos condenadas biológicamente al dolor reproductivo? ¿O estos malestares tienen que ver con la cultura en la que vivimos?

Lo que descubrimos cuando rastreamos el dolor reproductivo de las mujeres occidentales es una historia llena de violencia sexual, en la que hemos terminado vinculando estos procesos femeninos al malestar, el dolor y la vergüenza, al mismo tiempo que se han destruido los conocimientos y recursos para transitarlos desde el bienestar, el placer y el poder.

 

Ideas para menstruar sin pastillas

A continuación ofrecemos algunas ideas prácticas que nos ayudaran a experimentar la menstruación de forma más agradable y placentera, previniendo el dolor menstrual y, en caso de sentirlo, transitarlo con el máximo bienestar:

  • Aplicar calor en el bajo vientre y en la parte baja de la espalda: agua caliente en forma de bañera o ducha, saquito de semillas, bolsa de agua caliente o manta eléctrica. Hay que llevar una vestimenta que tape completamente esta zona y reforzarla con una tela o un haramaki (pieza de tela, tubular, de origen japonés, que cubre el bajo vientre y la zona lumbar).
  • No utilizar tampones ni copas y aprovechar las contracciones para expulsar la sangre libremente. Si podemos, hacer sangrado libre, porque así la contracción adquiere un sentido y cambia la percepción de las sensaciones de malestar.
  • Acompañar la apertura del útero y relajar el bajo vientre concentrándonos en la respiración. Podemos acompañar la salida del aire con un “aaaaah” o imitando el zumbido de una abeja, llevando la vibración de estos sonidos hacia el útero y el bajo vientre con la intención de abrir y relajar.
  • Hacer un masaje en el bajo vientre con aceite esencial de hierbas con propiedades antiespasmódicas, relajantes y analgésicas que tendremos que diluir en un aceite base, como el de almendras. También podemos beber una tisana con este tipo de hierbas.
  • Mover las caderas y el vientre de forma suave o intensa, según se desee, haciendo movimientos ondulantes y basculando la pelvis. Podemos poner música y bailar haciendo movimientos que nos alivien o nos den placer.
  • Dormir: el dolor agudo de la regla solo dura unas horas. Si conseguimos dormir durante este periodo nos ahorraremos la parte más intensa.
  • Masturbarse. Es la manera más efectiva y rápida de reducir el dolor menstrual y que desaparezca al menos durante la excitación, el orgasmo y el postorgasmo, que con un poco de suerte nos dejará dormidas un buen rato. Sirve para aumentar la temperatura, mover y relajar el bajo vientre y liberar analgésicos naturales.

La clave: la menstruación es el tiempo de descanso de las mujeres

Ahora bien, todos estos recursos son poco eficientes si cuando tenemos la regla intentamos seguir haciendo el mismo día a día, como si no la tuviésemos, que es lo que hemos aprendido en una cultura que obvia y desprecia los procesos sexuales femeninos. Así pues, debemos parar y preguntarnos: ¿qué necesitamos realmente las mujeres cuando menstruamos?

Coberta llibre El baile de la vida en las mujeres. Menstruar sense pastilles.

Cubierta del libro “El baile de la vida en las mujeres”, en el que la autora del artículo desarrolla las ideas expuestas aquí.

En esta búsqueda descubriremos que la regla, especialmente el primer día, es un tiempo en el que las mujeres necesitamos descansar, recogernos, disfrutar del estado de somnolencia y de conexión con nuestra parte intuitiva, y estar solo pendientes de nosotras mismas y nuestras necesidades. Sin trabajar fuera ni dentro de casa ni cuidar de otras personas. Como cuando estamos de parto, nuestro trabajo es escuchar nuestro cuerpo y hacer todo lo que sintamos que nos irá bien. Y es labor de nuestra familia y amigos, velar para que podamos hacerlo.

Así vivido, el primer día de regla es un tiempo en el que el bienestar y el placer son protagonistas y en el cual el dolor desaparece o disminuye. En todo caso, la experiencia del dolor es completamente distinta cuando la podemos transitar sin otra obligación que la de cuidarnos. ¡Las mujeres que la entendemos así esperamos la fiesta de la regla con muchas ganas cada ciclo!

¿Y si tengo obligaciones que no puedo saltarme?

Hay pocas obligaciones que no podamos reorganizar para hacerlas otro día; hay que pararse a revisarlas una a una. Para poder retirarnos, simplemente hay que dar prioridad a esta opción y prepararlo todo unos días antes: avanzar tareas los días anteriores, buscar alguien que esté con las personas que tenemos a cargo y cambiar de día los planes de ocio.

Para esas actividades que sean ineludibles, como algunos tipos de trabajo, bajaremos las expectativas al mínimo y nos dedicaremos a gastar el mínimo de energía sin sentirnos culpables. ¡Ya lo compensaremos el resto de ciclo! Si así y todo el dolor es intenso es mejor tomar algún medicamento que lo minimice. Eso sí, siendo conscientes que el problema no es menstruar, sino en qué condiciones lo hacemos.


Anna Salvia

Psicóloga especializada en educación y salud sexual | viajealciclomenstrual.com

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