Proyecto eReuse: haciendo recircular los ordenadores

Muchos ordenadores se reciclan antes de tiempo. El proyecto eReuse ha creado una red de entidades que permite alargar su vida útil, haciendo que lleguen a personas que los necesitan.
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El proyecto eReuse, o Electronic Reuse, evita el reciclaje prematuro de equipos electrónicos. De momento trabaja con material informático, pero ya se está planificando ampliarlo a móviles. Su objetivo es facilitar la reutilización, la segunda de las tres famosas erres de la sostenibilidad.

Ellos mismos se presentan así: “formamos parte de eReuse activistas, investigadores, universidades, centros educativos, instituciones, restauradores, distribuidores y, en general, todas las personas y entidades que promueven la economía circular en el ámbito de la electrónica”. El fin último es el cambio cultural hacia la reparación, restauración y reutilización de la tecnología.

Entitat Solidança al magatzem d'ordinadors

La empresa de inserción Solidança Treball es una de les entidades que recibe y repara ordenadores y los vende de segunda mano. Foto: Solidança.

Entre esta pluralidad de participantes hay entidades que ya hace muchos años se dedican a recibir ordenadores que aún son útiles y los donan a entidades con pocos medios, ya sea de nuestro país o del Sur. Qué es lo que ahora ha añadido eReuse:

  • Poner en red a todas las entidades y crear un circuito común, el Circuito Pangea, para redistribuir ordenadores entre ellas, dibujando de esta manera más caminos viables entre los donantes y los receptores finales.
  • Crear licencias para cada aparato, con las cuales el donante determina qué tipo de entidad quiere que lo restaure y distribuya, y qué segmento de receptores quiere que lo reciba.
  • Herramientas de software para gestionar la recepción de equipos.
  • Herramientas de software para mantener la trazabilidad de los equipos y garantizar su reciclaje cuando, al cabo de unos años, se conviertan en un residuo.
  • Una facilidad para establecer, para los equipos que se cobren al receptor, un precio de venda inclusivo y justo.
  • Todas estas herramientas están desarrolladas en software libre.

El siguiente esquema presenta la estructura de la red y las entidades que participan en ella.

La parte del circuito en la que participa Abacus está en fase de montaje, pero falta muy poco para que ya esté a punto para recibir ordenadores de particulares y hacerlos llegar a un amplio abanico de escuelas. Os informaremos cuando entre en funcionamiento.

El proyecto eReuse nos brinda una serie de ventajas.

 

Más vida útil

Los ordenadores que se reutilizan no son del último grito, pero sí que pueden servirnos durante mucho más tiempo; en no pocas ocasiones a nosotros mismos y, en todas, a alguna otra persona que tenga suficiente con un requerimiento de funcionalidades menores.

Entidad Alencop transportando ordenadores

La cooperativa Alencop transportando ordenadores que serán reutilizados. Foto: Alencop

Bien, podrían ser útiles en caso de que no los hayan programado para estropearse al cabo de un cierto tiempo de funcionar, tal como le ocurre a la impresora de este reportaje sobre la obsolescencia programada.

Para la administración pública es ventajoso poder dirigir los ordenadores que quiere tirar a este circuito, ya que, si no existiera, optar por la posibilidad de reutilizarlos implicaría entrar en procesos burocráticamente complejos.

El sistema garantiza que, cuando se acabe definitivamente la vida útil de los aparatos, irán a parar a una planta de reciclaje.

 

Menos manufactura

En este artículo podemos ver como la renovación de equipos provoca muchas más emisiones de gases de efecto invernadero que seguir usando los que ya tenemos, aunque sean menos eficientes energéticamente. Además, los minerales necesarios son un recurso natural que empieza a escasear, cuyo acceso origina graves conflictos armados. En la República Democrática del Congo y otros países vecinos, hace décadas que hay guerras o guerrillas alrededor de la extracción del coltán, un mineral indispensable para determinados componentes electrónicos (de él extraemos tántalo, que se utiliza para fabricar condensadores muy pequeños y, de este modo, pueden miniaturizarse los aparatos y las baterías, que gracias al tántalo también pueden tener más autonomía). De hecho, el periodo de guerra entre 1998 y 2003 se denomina directamente “guerra del coltán”. Se calcula que provocó la muerte de unos cuatro millones de personas, una cifra solo superada por la Segunda Guerra Mundial. Es una realidad muy poco conocida, sin embargo continuamente utilizamos pequeños aparatos electrónicos. Para tener más información sobre el coltán y la guerra podemos leer el informe This is what we die for de Amnistia Internacional.

Por otra parte, el mismo artículo también muestra que el reciclaje de equipamiento informático que se realiza actualmente proporciona una fracción insignificante de las materias primas necesarias para fabricar nuevos equipos.

 

Menos residuos

En este tema pasamos la palabra al excelente documental La tragedia electrónica. Veremos que dos terceras partes de estos residuos acaban en vertederos de países del Sur, después de pasar por redes delictivas internacionales, que los exportan ilegalmente, y por “recicladores” que enferman extrayendo, sin protección, parte de los minerales

 

Menos fractura digital

Porque los aparatos se donan gratuitamente o a cambio de un precio inclusivo que, de media, es 50 euros inferior al precio del mercado de segunda mano. De esta manera, colectivos desfavorecidos tienen más facilidades para acceder a estos equipos tan “imprescindibles” en el mundo actual.

 

Más empleo

Desde la donación de un equipo hasta su entrega al receptor final es necesario realizar toda una serie de tareas: recogerlo, ponerlo a punto (borrar la información del antiguo usuario, repararlo, puede que substituir alguno de sus componentes, o a lo mejor instalar software libre), incorporarlo al sistema de gestión (inventario, trazabilidad, licencia, garantía de reciclaje final) y transportarlo.

Todo esto son puestos de trabajo.

 

Más economía local

Las personas que ocuparan estos puestos van a trabajar en entidades locales, que podríamos decir que desde el punto de vista del receptor final son los “proveedores” del aparato, y coordinadas para ayudarse entre sí.

Como contrapartida, comprando un aparato de segunda mano en las grandes plataformas en línea, o uno de nuevo, se da negocio a la economía global y a grandes multinacionales.

 

Más economía social y solidaria

Entidad UPC-reutilitza reparando ordenadores

Restaurando ordenadores desde el Programa UPC-Reutilitza. Foto: eReuse.

Entre estas entidades proveedoras encontramos empresas de inserción de personas en riesgo de exclusión (expresos, inmigrantes, discapacitados…) y ONG de cooperación. También cooperativas de trabajo y de consumidores, y programas de prácticas para estudiantes de informática.

Además, eReuse es un proyecto de Pangea, una entidad sin ánimo de lucro que, además de ser un servidor de internet ético y solidario (que aloja por ejemplo la revista Opcions que estás leyendo), promueve el uso estratégico de las redes de comunicación y las tecnologías de la información para la justicia social.

 

Más economía circular

Crear una estructura sólida para proveernos de bienes de segunda mano es contribuir a normalizar esta opción de consumo.

 

Más economía sostenible

El Circuito Pangea, que redistribuye equipos entre las entidades de la red, permite que todas estas entidades tengan una entrada de ordenadores más estable. La redistribución es importante porque hay donantes masivos, como universidades o empresas, que, desafortunadamente, suelen renovar parte del parque de ordenadores solo porque los equipos están fuera de garantía y su periodo de amortización ha expirado (que es de cinco años, según se explica en las escuelas de contabilidad) e interesa gastar una partida presupuestaria, ya sea por motivos fiscales o por la mera voluntad de alimentar la espiral de producción y consumo. En general, las entidades que participan en eReuse no pueden asumir volúmenes tan importantes de máquinas, pero sí una parte. El Circuito Pangea reparte el volumen entre las diferentes entidades, a la vez que es un interlocutor único para el donante.

pila de ordenadores esperando a ser reutilizados

Las instituciones y empresas renuevan el parque a menudo, y pueden realizar donaciones masivas de ordenadores. Foto: Solidança.

Además, la redistribución también permite ajustar dinámicamente la escala de las actividades de restauración y distribución de dispositivos para optimizar sus costes. Esta redistribución no está exenta de retos, ya que entre las entidades de la red algunas tienen actividad económica “propiamente dicha” (compra, venda, plantilla) y otras trabajan de manera exclusivamente voluntaria y no pueden retribuir servicios (por ejemplo, transporte de ordenadores) con dinero. Se están buscando fórmulas para refinar la operación colectiva entre estos diferentes tipos de entidades.

Por otra parte, para los ordenadores que serán vendidos al receptor final se calcula un precio que, además de ser inclusivo, retribuye las tareas de preparación para la reutilización con tal de que sean más viables económicamente.

 

Más solidaridad, participación y cooperación

Por una parte, porque el Circuito Pangea constituye una plataforma de propiedad colectiva que tendrá que ser gestionada, desarrollada y mantenida por las entidades, trabajadores y comunidades que participan de ella, y se está trabajando para que la ciudadanía también tenga un papel. Es decir, está gobernada por quién depende más de ella, siguiendo el modelo de “plataforma cooperativa”. Debe gobernarse de manera abierta y democrática, es de adhesión voluntaria, y tiene que seguir principios de economía social, circular y solidaria, así como unas reglas de gestión para preservar los bienes comunes que se dirigen hacia la reutilización.

Y por otra parte, porque todo el software está hecho en código abierto y gratuito, de manera que puede utilizarlo cualquier otro colectivo que quiera montar un sistema de reutilización, ya sea de equipos electrónicos o de otros bienes de consumo

 

El Circuito Pangea empezó a funcionar en noviembre de 2016, y en este año escaso ha facilitado la reutilización de un millar de aparatos que han generado unos 50.000 euros para sostener el proyecto, y los receptores se han podido ahorrar otros 50.000 euros para obtener los ordenadores que necesitaban.

El proyecto eReuse es uno de los casos prácticos mediante los cuales se nos explica el qué y el porqué de la economía circular en este reportaje (en catalán).

Más información sobre el proyecto aquí (en catalán).

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