Ley de Residuos: una ley agridulce a su paso por el Senado

Los grupos políticos no apuesten por medidas concretas hacia la reducción en origen de los residuos, tanto en cantidad como en toxicidad.
Autora: Sarah Chai

Hace unos días, los grupos parlamentarios del Senado votaron las enmiendas de la Ley de Residuos y Suelos Contaminados. Desde la Alianza Residuo Cero, denuncian que el texto aprobado no está a la altura de la problemática y desprotege la salud de las personas. Sin embargo, reconocen el valor de algunas de las medidas introducidas que permiten un tímido avance en las políticas de residuos.    

La votación mantenía a las organizaciones ecologistas en vilo por el posible cambio de guión hacia un texto legislativo de mínimos. Hace pocos días se conocieron los intentos de dinamitar el documento inicial, más en concreto los objetivos de reducción de residuos, la cantidad de tóxicos permitidos y la responsabilidad de los fabricantes de envases de gestionar sus desechos, entre otras medidas.

El Senado ha perdido la oportunidad de reforzar y apuntalar las políticas encaminadas a la reducción de residuos

A su paso por el Senado, el documento ha perdido fuelle en algunos aspectos, mientras en otros ha servido para afianzar las peticiones de las organizaciones de la Alianza Residuo Cero. Así, las organizaciones consideran que el Senado ha perdido la oportunidad de reforzar y apuntalar las políticas encaminadas a la reducción de residuos, lo que podría haber significado un paso más en la lucha frente a la crisis ecosocial y la emergencia climática. 

La Alianza Residuo Cero, a pesar del sabor agridulce de la votación, celebra que una parte de las medidas a negociar no han sido rebajadas ni bloqueadas. Es una buena noticia que los fabricantes se vean obligados por ley a responsabilizarse de sus residuos, y que muchos de estos costes dejen de ser asumidos por la ciudadanía con sus impuestos. 

Puntos positivos de la Ley de Residuos

1. Sistema de depósito, devolución y retorno sí, pero dejando atrás el vidrio y la reutilización de envases

El texto por fin establece un Sistema de Depósito, Devolución y Retorno de envases (SDDR) de bebidas, una demanda histórica del movimiento ecologista. Sin embargo, se trata de una victoria a medias al no incluir las botellas de vidrio y, en consecuencia, aprovechar este sistema para fomentar circuitos de limpieza y relleno de las botellas.

Como parte positiva, finalmente se aprobó una enmienda transaccional de amplio consenso entre los grupos parlamentarios para definir una hoja de ruta clara para su implantación.

La ciudadanía dejará de asumir estos costes asociados al tratamiento de los residuos

2. La ley avanza en la aplicación de la responsabilidad ampliada del productor siguiendo las directrices europeas

Los productores se verán obligados a asumir todos los costes asociados al tratamiento de los residuos que generan, lo que incluiría la recogida en vías públicas, zonas verdes y entornos naturales, como playas y medio marino. Esto implica que la ciudadanía, por fin, dejará de asumir estos costes. La medida abarcará a su vez textil y artículos voluminosos. Sin embargo, no se aplicará a otros sectores productivos, también demandados por las organizaciones (productos de higiene íntima, colchones, monodosis, cápsulas de café, juguetes, bengalas marítimas y embarcaciones recreativas, entre otros).

3. Aumenta la fiscalidad ambiental finalista

Una de las buenas noticias es el fin a la actual supremacía de los tratamientos finalistas, como el vertido y la incineración, una prioridad en la normativa europea. La nueva norma penalizará estos tratamientos con un nuevo impuesto, tanto al vertido como a la incineración y la coincineración. Lo recaudado deberá invertirse en políticas dirigidas a la reducción de residuos.

Puntos negativos de la Ley de Residuos

1. Sin prevención de residuos en origen no hay reciclaje que valga

La ley, que debería basarse principalmente en la prevención, establece porcentajes de reducción mínimos, lo que aboca a un escenario de generación de residuos desproporcionado. La ley incide una y otra vez en el error de apostar por el reciclaje cuando la forma de garantizar un uso eficiente de los recursos y la energía es la prevención en origen de la generación de residuos, tal y como marca la Unión Europea.

La forma de garantizar un uso eficiente de los recursos y la energía es la prevención en origen de la generación de residuos

2. Sustancias tóxicas en los envases

Las organizaciones estamos especialmente preocupadas por el retroceso que hace la ley en relación a la protección de la salud humana. El artículo 18 de la Ley aprobada en el Congreso incluía la prohibición de ftalatos y bisfenol A en envases. Esta es, sin duda, una medida necesaria para proteger nuestra salud de estos productos tóxicos presentes en los envases de alimentación. Estos son reconocidos como disruptores endocrinos que provocan enfermedades como diabetes, enfermedades tiroideas, reproductivas, obesidad, cáncer, etc. Compuestos químicos que, además, afectan especialmente a las mujeres y a la infancia.

Se debería, como mínimo, recuperar el texto que salió del Congreso donde se prohibían los ftalatos y  el Bisfenol-A.

3. No queda garantizada la recogida de calidad (sin impropios) de la fracción orgánica de los residuos domésticos  

Se dilata en el tiempo la obligatoriedad de la recogida separada de la materia orgánica. Un grave error, ya que significa seguir enterrando en el vertedero recursos valiosos en lugar de transformarlos en compost. Uno de los puntos más preocupantes de la medida es que plantea un máximo de residuos impropios del 20% (residuos no orgánicos), aspecto que incidirá negativamente en la viabilidad técnica de las instalaciones y gravemente en la calidad del compost.