Santiago Vilanova: «El cambio climático no tiene vacunas y vamos hacia el colapso»

El periodista, escritor y consultor ambiental Santiago Vilanova i Tané ha publicado el libro "La emergencia climática en Cataluña. Revolución o colapso" y explica que tenemos que prever medidas drásticas y efectivas.

La emergencia climática en Cataluña. Revolución o colapso se publicó el pasado 17 de marzo, y quiere combatir la desinformación sobre uno de los temas más importantes para nuestro presente y nuestro futuro: el cambio climático.

Expone de manera clara el estado de la cuestión en Cataluña, muestra los peligros a los que nos enfrentamos, y alerta de que si no rectificamos la gestión del territorio y de la energía, las formas de consumir, producir y trabajar, de desplazarnos , de habitar y de alimentarnos, sufriremos mucho. Todo un reto presente que debe garantizar el futuro.

Un ensayo divulgativo, exhaustivo y riguroso que apela a la conciencia crítica del lector. Para que una nueva gobernanza del clima es posible, y la sociedad civil tiene un papel fundamental.

¿Cuál ha sido tu objetivo escribiendo este libro?

He estructurado el libro en tres partes: he comenzado exponiendo las condiciones de colapso actuales, después he reflexionado sobre la gestión de los gobernantes de la crisis climática, y he terminado analizando la presente revolución social de cambio.

He intentado sintetizar toda la opinión de los científicos catalanes, además de hacerles un homenaje, para definir el colapso medioambiental en Cataluña e identificar hacia dónde vamos. Todos los ecólogos que han respondido a mis preguntas han indicado la relación que existe entre la pandemia y la crisis ecológica.

Existe una relación entre la pandemia y la crisis ecológica

¿A qué te refieres cuando mencionas esta relación?

Portada del nuevo libro de Santiago Vilanova – Estudi 62

Ahora se habla mucho de la salud de la gente, pero la salud es ecológica, de la naturaleza, de los animales y de las personas. Existe una sola salud.

El libro ha descrito la existencia de un cambio entre la población en cuanto a las formas de consumir, de transportarse o de viajar, y eso no liga con las ordenanzas y la gestión de los gobiernos y los parlamentos.

Hemos sido advertidos, pero la clase política y las estructuras de los gobiernos se manifiestan insolventes para resolver esta problemática, ya que los departamentos y los ministerios no se comunican entre ellos.

Considero que vamos retrasados para frenar el colapso debido a la gran inercia por parte de las grandes empresas y de los oligopolios energéticos que, hasta ahora, se han aprovechado de los recursos fósiles, el carbón, el gas natural y del uranio para enriquecerse.

¿Cuáles son tus expectativas ecológicas para el futuro?

Es contradictorio caminar cara una sociedad 100% renovable hoy en día, y tenemos que ser realistas viendo que los políticos y la Unión Europea están apoyando toda esta inercia de los recursos fósiles.

La energía nuclear, y todos los beneficios que aporta a las instituciones y a las empresas, ha sido uno de los motivos principales por los que el Govern de la Generalitat no ha desarrollado la energía renovable en Cataluña durante las últimas décadas.

La contaminación que genera el ciclo de combustible nuclear se oculta a la opinión pública, y es preocupante porque, o cambiamos las formas de consumo y de gestión política del entorno, o nos colapsamos.

Con mi libro he querido desmitificar el optimismo del 100% renovable, ya que la economía debería supeditarse a la ecología porque ambas son compatibles, siempre y cuando la economía respete las leyes de la naturaleza, no al contrario.

¿Cómo valoras el contexto ecológico en Cataluña?

Destaco la previsión de los científicos en cuanto a que la temperatura del Mediterráneo subirá más de dos grados centígrados, lo que será inevitable y muy grave porque Cataluña tendrá una temperatura como el norte de África.

Las consecuencias de los temporales Gloria y Filomena han mostrado los cambios que se están produciendo en la naturaleza, por lo que debemos gestionar mejor los litorales, las montañas, los deltas, la agricultura, etc.

Hay que trabajar a favor de una transición energética y ecológica.

Los tres informes de la Generalitat sobre “Cambio climático en Cataluña” de 2005, 2010 y 2016, y el estudio de Medio Ambiente de la Generalitat de los años 2011 y 2015, también nos advierte de la gravedad del problema.

Me preocupa la actuación del próximo gobierno de la Generalitat en cuestión de medio ambiente y ecologismo porque tiene que haber una comunicación fluida entre los departamentos de Energía, Agricultura, Consumo, Sanidad y, sobre todo, Economía y Finanzas, a favor de una transición energética y ecológica.

¿Ves posible una revolución ecológica?

Ha habido una cierta concienciación con la pandemia porque la gente ha visto que en los meses de confinamiento se respiraba mejor, y seguirán reaccionando por el incremento de enfermedades y la degradación del territorio.

Los meses de confinamiento hemos demostrado que es posible mejorar la calidad de vida con medidas radicales, y el colapso solo se podrá evitar si se hace un “15-M ecológico”, aunque el cambio climático ya no se puede revertir.

¿Cuáles son tus propuestas ecológicas más destacadas?

Las dos propuestas más importantes son el cambio hacia una gobernanza transversal ecológica y la participación democrática de la sociedad para que la Generalitat lleve a cabo las medidas propuestas por cada territorio en procesos participativos.