“La Generalitat ha potenciado la entrada de los grandes bancos en los institutos”

Entrevista a Mireia Claverol, docente durante cuarenta y cinco años, que denuncia la financiación, con fondos públicos, de la entrada de bancos y cajas en las aulas de secundaria.

Mireia Claverol, docente durante cuarenta y cinco años, ha acompañado alumnos desde la educación primaria hasta el bachillerato, impartiendo historia, economía, geografía, ética e historia del arte. En l’actualitat Es miembro del Seminario de Economía Crítica Taifa y de la Plataforma por una Educación en Economía Crítica (PLEEC), desde donde se denuncia la financiación, con fondos públicos, de la entrada de bancos y cajas en las aulas de secundaria.

¿Des de qué perspectiva se plantea la asignatura de economía en el currículum escolar?

El currículo escolar promueve la economía convencional; y la economía convencional es una economía completamente acrítica, porque da la idea de que la economía es una ciencia, lo que deberíamos discutir: la economía es más bien una disciplina que, a posteriori, explica hechos que han pasado. Fue incapaz de prever el crack de 2008, tampoco prevé lo que está pasando ni lo que pasará dentro de un año. Decir que la economía es un ente atemporal y universal es absurdo. Es sobre todo a raíz del paradigma liberal, tras la crisis de los setenta, cuando se pierde el enfoque de economía política y de análisis de la economía en relación con el contexto histórico.

El currículo escolar promueve una economía acrítica porque da la idea de que la economía es una ciencia

Como docente de economía, ¿por qué crees que ha habido este cambio en el enfoque de la materia en los institutos y en las universidades?

Pues porque son las directrices que marcan el Banco Mundial, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el Fondo Monetario Internacional. Los neoliberales, los “neocons” (neoconservadores) de Estados Unidos y toda la escuela que viene de Alemania, desde el principio han tenido muy claro que la escuela es el lugar donde se libra la batalla. De hecho, la batalla en la calle ya la tienen ganada y si ganan la batalla de la escuela, cada vez será más difícil. Por desgracia, la izquierda no ha tenido fuerza suficiente para darse cuenta de que muchas de las reformas educativas (desde la democracia hasta ahora hemos tenido siete reformas educativas), han ido introduciendo el paradigma neoliberal en las escuelas.

Este planteamiento, entonces, no afecta solo a la materia de economía.

No, va más allá. Desde la visión neoliberal se considera que se debe educar a los alumnos para que sean flexibles, para que se adapten a un mercado de trabajo cambiante. Se ha implementado el sistema de competencias básicas, no de conocimientos, porque, como no sabemos qué necesitará el mercado dentro de diez o quince años, los futuros profesionales puedan adaptarse a lo que venga. La Mesa Redonda Europea de Industrias, que es un grupo de grandes empresas que hace lobby en la Unión Europea, ha hecho presión para que la OCDE siga estas directrices. Prácticamente en toda Europa se ha implementado el mismo programa educativo de competencias básicas con esta visión neoliberal. ¿Sabes en qué país se experimentó con este programa? En Chile, con la llegada al poder de Pinochet. Allí nadie sabe qué es una pensión pública, porque todo el mundo tiene pensión privada. ¿Por qué crees que se produjo el estallido en Chile? ¿Tú crees que el aumento de 50 céntimos de un ticket de autobús provoca esto? La gente ya hace años que sufre una reforma laboral que es brutal; y ahora aquí estamos yendo hacia lo mismo; ¿qué debemos hacer?

La banca nunca ha asumido responsabilidades por lo que ha hecho

¿Crees, pues, que en las aulas no se estimula el pensamiento crítico?

Estamos dando una formación, entre comillas, para que el alumno se adapte al mundo en el que vive y no para que luche por transformarlo. En un escenario de fake news y de saturación informativa, se debe enseñar a reflexionar. Se está confundiendo información con conocimiento. Se debe enseñar a dudar. Por ejemplo, con el tema del consumo: si le dices “no consumas tanto o no compres Adidas”, tal vez hace lo contrario. Hay que motivar para que se pregunten por qué. El sentido común también se educa.

¿Qué deja fuera la enseñanza actual de la economía? ¿Qué contenidos no llegan a los estudiantes?

Mira, para ponerte un ejemplo, desde el Seminari Taifa estamos haciendo un análisis del libro de texto de cuarto de ESO de la editorial McGraw Hill. Cuando describe el tipo de empresas que existen, de las cooperativas sólo dice que tienen un inconveniente: es el tipo de empresa donde más cuesta ponerse de acuerdo. Esto es todo lo que dice de las cooperativas, nada en positivo. A ver, ¡las cooperativas están a la orden del día! ¡Habla un poco de ellas, explica qué son! A los estudiantes tampoco les llega qué es la crisis, por qué la gente tiene los salarios tan bajos, qué significa la reforma laboral, por qué hay que hacer un plan de pensiones…

A raíz de la crisis económica, desde 2008, las instituciones también han incentivado el emprendimiento como una solución para salir de la crisis, en el ámbito personal y colectivo. De hecho, desde 2012, diversas comunidades autónomas, como Madrid, Valencia o Cataluña, implementaron asignaturas de emprendimiento en la educación secundaria.

Sí, antes era un contenido dentro de la materia de economía. Entonces, en Cataluña, por ejemplo, se introdujo como una asignatura de tercero de ESO. Nosotros estamos absolutamente en contra de la emprendeduría. Se trataba, como tú dices, de inculcar la idea de que todo el mundo debía ser emprendedor y que la emprendeduría solucionaría la crisis; que el individuo solo, ante todo, puede. Esto es el individualismo metodológico del neoliberalismo. Claro, se puede poner el ejemplo de Google, de Amazon o de Glovo. Pero hay estudios estadísticos del INE sobre nacimiento y supervivencia de empresas que demuestran que, en los primeros cinco años, sólo sobreviven entre el 40% y el 50% de las empresas, porque no consiguen salir adelante. Hay gente que defiende el modelo de emprendimiento porque dice que es creativo. Perdona, tú puedes ser muy creativo en una cooperativa. No es necesario que seas creativo estando tú solo.

En 2009, el Ministerio de Educación firma un convenio de colaboración con el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores, para desarrollar un plan de educación financiera en las escuelas, siguiendo las directrices de la OCDE. Desde entonces, se han ido potenciando progresivamente los contenidos de educación financiera en los institutos de España. ¿Cuál crees que es el objetivo?

Yo creo que ha ido muy ligado, sobre todo, al papel que tuvieron los bancos durante la crisis. La banca nunca ha asumido responsabilidades por lo que ha hecho, ni por las cláusulas suelo ni por nada, y con la idea de que “la gente ha vivido por encima de sus posibilidades” se culpa a la ciudadanía de la crisis y se decide que hace falta más educación financiera. A partir de 2010, la UE empieza a elaborar programas en esta línea, que cada país va introduciendo. Es cuando en Cataluña y en España entidades financieras como BBVA, CaixaBank, Banc Sabadell o Santander dicen “ya la haremos nosotros, la educación financiera”.

Y es cuando en Cataluña, en 2012, la Generalitat firma un convenio de colaboración con el Instituto de Estudios Financieros para implementar el EFEC, un programa de Educación Financiera en las Escuelas. Hay que decir que el Instituto de Estudios Financieros es una fundación privada creada por los principales bancos con el apoyo de la Generalitat de Cataluña: el BBVA, CaixaBank, el Banc Sabadell y el Banco Santander son parte del patronato y la presidencia recae en el secretario general del Departament de la Vicepresidència i d’Economia i Hisenda de la Generalitat de Catalunya. En estos talleres se enseña qué son las deudas, las inversiones, la rentabilidad, los objetivos financieros…

El material del EFEC básicamente plantea que gestionar bien tus recursos implica estar endeudado desde que naces hasta que mueres: tus padres tal vez harán un bautizo y ya tendrán que endeudarse, a partir de un momento querrás ir a la universidad, deberás pedir un crédito porque claro, la universidad es cara. O sea, en lugar de decir, luchad para que la universidad sea pública y gratuita, no; está claro que tendrá que pagar por la universidad y por lo tanto tendrá que solicitar un crédito. Después, claro, te querrás casar. Para casarte necesitarás una vivienda. Deberán contratar una hipoteca porque… No se habla de alquiler, ni de vivienda cooperativa…, ¡ninguna alternativa! Y así todo. Te casarás, tendrás un hijo, tendrás un coche pequeño, querrás una casa fuera… Y como tienes que estar siempre endeudado, es mejor tener un único crédito en lugar de varios, porque así los podrás gestionar mejor. Este año han introducido un nuevo taller sobre seguros, porque las compañías de seguros también querían parte del botín.

Mireia Claverol | Autor: Dani Codina

Un año después de la puesta en marcha del EFEC, diversas asociaciones, sindicatos, ONG y seminarios de economía, como Taifa, os unís para denunciar esta situación, hacéis un manifiesto que firman más de mil setecientas entidades y formáis la PLEEC, la Plataforma por una Educación en Economía Crítica. ¿Cuál es el objetivo de la PLEEC?

Desde la PLEEC exigimos que la Generalitat rompa el convenio que tiene con el Instituto de Estudios Financieros. Denunciamos que la propia Generalitat, desde el Departament d’Ensenyament, esté potenciando un programa que responde a intereses particulares de ciertas instituciones, interesadas en implantar postulados neoliberales que excluyen otras formas de tomar decisiones económicas y financieras. Defendemos la enseñanza de una economía plural y crítica, y esto significa incluir la economía feminista, la economía solidaria… También defendemos que ya hay un profesorado de economía para explicar la economía. La Generalitat lo justifica diciendo que los profesores de economía no saben o no se quieren formar en esto. En estos años hemos contactado con la prensa, con la CUP, con los Comuns, la gente más receptiva. Hemos conseguido que ayuntamientos, asociaciones como la AFFAC o Rosa Sensat se manifiesten en contra del EFEC. También enviamos una carta al Departament d’Ensenyament pidiendo una reunión. No nos recibieron hasta después de siete años.

Denunciamos que la Generalitat esté potenciando un programa como el EFEC, responde a intereses particulares de ciertas instituciones

¿Y qué os dijeron?

Después de mucho insistir, en enero de 2019, la Generalitat se reunió con nosotros. Nos dijeron que no renovarían el convenio y que el programa EFEC finalizaría el 2020.

¿Os explicaron la razón por la que no renuevan el convenio?

Nos dijeron que habían tenido bastante contestación desde la calle. Nos dijeron que el EFEC finalizará y que iniciarán un programa nuevo más abierto a la economía social y solidaria y aceptarán propuestas de los colectivos de este ámbito para que hagan material o talleres, como había hecho la banca, pero desde otro punto de vista. Esto crea un problema en nuestra plataforma, porque hay entidades que lo ven con buenos ojos y otros creemos que los contenidos se deberían integrar en el currículo y sólo los profesores de economía deberían hablar de economía en las escuelas. Todo un debate.

La entrada de las entidades financieras en los institutos ha ido muy ligada al papel que tuvieron durante la crisis

Hoy en día, ¿se habla de finanzas éticas, economías feministas o economía ecológica en los institutos y en las universidades?

No mucho. Hay algunas iniciativas que están ofreciendo talleres sobre finanzas éticas, economía social y solidaria o economías feministas. También hay algunos docentes que, o bien porque tienen inquietudes y sensibilidad o bien porque militan en el feminismo o el cooperativismo, no utilizan el libro de texto y preparan sus materiales. Nosotros los llamamos “profesores quijotes”: porque están dispuestos a impulsar una forma de enseñar para ser coherentes. Pero es muy difícil. Hay muchos profesores de instituto o universidad que no tienen la plaza en propiedad. Y piensan, si no hago lo que me dicen, el próximo año no trabajaré. ¡Hay mucho miedo! ¿Entonces, qué haces? Esto es muy duro, esto es negar la educación.

¿Se está perdiendo la batalla ideológica que comentabas?

Creo que la racionalidad neoliberal nos está condicionando muchísimo, porque lo impregna todo y se ha convertido en una forma de vivir, pero yo no soy pesimista. Creo que hay muchas resistencias en nuestro entorno próximo y lejano que son signos de esperanza. La única batalla que se pierde es la que no se lucha.


Este artículo es un extracto de la entrevista que publicamos en el Cuaderno 58 “¿Dónde va nuestro dinero?”. La podéis leer completa adquiriendo el cuaderno.


Laura Solé Martín

Redactora de Opcions