Tres grandes pasos para reducir desplazamientos

La primera clave de la movilidad sostenible pasa por reducir desplazamientos motorizados innecesarios y acortar los imprescindibles, en el día a día y cuando llegan las vacaciones.
Reduir desplaçaments. Vianants en un carrer peatonal.

Las emisiones asociadas al transporte representan más de una cuarta parte de las emisiones totales de gases de efecto invernadero de la Unión Europea. A la vez, del total de energía consumida, una tercera parte está asociada al transporte de mercancías y de personas. Estos dos datos explican por qué el sector es clave en la lucha contra la emergencia climática y para la transición energética. Así, por ejemplo, el Plan Clima de la ciudad de Barcelona, que fija el objetivo de reducir las emisiones de gases invernadero en un 45%, plantea medidas como la reducción de un 20% del transporte privado. Desde el ámbito personal, pero, también se pueden aplicar cambios relacionados con la movilidad y el transporte para reducir nuestra contribución al calentamiento global. Aplicando la primera de las tres claves del consumo consciente, hay que empezar por reducir desplazamientos motorizados.

 

Consumo de proximidad: el qué y el dónde

Ir en coche hasta el supermercado y comprar piña tropical o andar hasta el mercado y comprar manzanas de Km0. La misma necesidad de ingerir vitaminas y fibra resuelta con más o menos emisiones asociadas.

Portada cuaderno "De la tierra al plato". Opcions núm. 56. Distribución alimentaria.

En la «Guía práctica» del cuaderno 56 de ‘Opcions’, analizamos las ventajas del consumo de proximidad.

Los últimos años han proliferado los carteles de “Km0” en las tiendas de alimentación. Más allá de estos reclamos, la normativa obliga a indicar la procedencia de los alimentos, práctica que no siempre se sigue. Preguntar en la tienda por el origen de los productos en caso de que no esté indicado, es la manera que tienen las personas consumidoras de mostrar interés por estas cuestiones.

Las ventajas de la compra en comercio de proximidad tradicional son muchas. Las principales son que refuerza los lazos comunitarios, fortalece la economía local y, desde el punto de vista del transporte, implica poder ir a pie o en bicicleta. Para las compras voluminosas que requieren transporte, se recomienda optar por el servicio de reparto de la tienda, que llevará varias entregas a la vez y provocará menos tráfico que con varios coches particulares. En cuanto a la opción del comercio electrónico, las entregas a domicilio y en franjas horarias cortas, hacen las rutas de distribución mucho más complejas e ineficientes. En este sentido, se recomienda, entre otras medidas, optar por concertarlos en puntos de conveniencia.

 

Vida en el barrio

Tiendas, servicios de salud, banca, ocio… Relocalizar todos los servicios de uso cotidiano cerca de casa, permite resolver nuestro día a día con desplazamientos a pie o en bicicleta. Ambas opciones son muy buenas para la salud, más aún si se sigue un itinerario por vías no muy transitadas, con poco ruido y contaminación.

Existen varias aplicaciones que permiten calcular la ruta y el tiempo que se tarda en hacer un desplazamiento, y a veces comprobamos que este es igual o poco superior al que habríamos destinado yendo en transporte público o privado.

Pero la situación del mercado laboral, la oferta formativa (en especial en ciclos superiores), o la planificación urbanística, son factores que condicionan el margen de maniobra personal a la hora de decidir destino y medio de transporte. En el ámbito de la planificación urbanística, a muchas localidades de medida mediana o grande ya hace años que los vehículos motorizados se han expulsado de los centros urbanos históricos o comerciales. En Barcelona destaca el proyecto de las supermanzanas del Ayuntamiento de Barcelona, que pretende reducir el porcentaje de superficie urbana destinada al coche, ahora situada en torno el 60%.

Este proyecto empezó el 2011 y tiene como objetivo transformar paulatinamente la ciudad en un espacio más seguro, verde y acogedor, con propuestas elaboradas a través de la participación ciudadana. A partir de actuaciones en áreas localizadas, la idea es hacer crecer las diferentes supermanzanas y acabar conectando toda la ciudad con esta perspectiva de urbanismo. Actualmente el proyecto se encuentra en una segunda fase (2016-2019) y, excepto el distrito de Ciutat Vella, todo el resto cuentan con al menos un proyecto de supermanzana. La de Hostafrancs, por ejemplo, ha sido bien recibida en general, a pesar de que genera algún punto de debate vecinal respeto la congestión de vehículos en la calle Consell de Cent. Y es que las supermanzanas tienen que ir acompañadas de un decrecimiento global en el uso de coches en la ciudad para poder funcionar.

 

Turismo Km0

Hay ofertas de vuelos tan baratas que es frecuente coger un avión para ir relativamente lejos y por poco tiempo. Esto tiene como resultado un intenso tráfico aéreo, con más de 2.700 millones de billetes de avión vendidos el 2011 (fuente: The Guardian). Pero los aviones tienen un consumo de energía y una contribución al efecto invernadero importante. Esta aplicación de The Guardian [en inglés] nos ofrece una manera interactiva y visual de explorar varios datos sobre desplazamientos aéreos y el consumo de combustible que implica.

El movimiento flygskam (‘vergüenza de volar’ en sueco) denuncia los enormes costes ambientales del tráfico aéreo y lucha porque se adopten políticas y prácticas que limiten los trayectos en avión. Foto: David Mark

Los trenes de alta velocidad (AV), a pesar de que con menos costes que los aviones, tampoco representan una forma de transporte sostenible. España es de los países con más infraestructuras destinadas a la AV, dato que contrasta con el hecho que es de los países con menos uso y demanda de este transporte. Además, son infraestructuras con un coste económico elevado y con alta demanda energética, que para más inri propician la degradación otros servicios ferroviarios de media distancia puesto que acaban sustituyendo los servicios. Sus detractores le critican también el hecho que, teniendo en cuenta los precios a los cuales se ofrece el servicio, queda claro que alcanzan un sector acomodado de la población y por tanto son un modelo elitista.

En cuanto a los cruceros, son el modelo de vacaciones que más contamina. Emiten cantidades enormes de gases que contribuyen significativamente a la destrucción de la capa de ozono y al efecto invernadero, y generan grandes volúmenes de aguas residuales que se vierten al mar indiscriminadamente. Además, promueven un tipo de turismo centrado en el consumo desenfrenado y compulsivo, para potenciar al máximo el beneficio económico de la empresa naviera.

Ante este panorama, hay quién demuestra con el ejemplo que hay alternativas para desconectar y descubrir mundo de forma sostenible.


Bet Palau

Matemática y cartógrafa que procura poner en práctica un estilo de vida transformador.


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