Como preparar pasta de dientes casera

Hacer pasta de dientes casera tiene muchas ventajas: ahorramos envases, sabemos qué nos metemos en la boca y sale barata. Además, ¡prepararla es muy fácil!
Cepillo con cabezal extraíble y con pasta de dientes casera.

Cada vez más personas se animan a hacerse pasta de dientes casera. Es una buena manera de reducir envases de plástico o aluminio en casa y, a su vez, asegurarnos que no contiene ningún ingrediente que pueda perjudicarnos. Además de salir más barata, con los consejos que damos, se pueden personalizar las texturas, los aromas y las propiedades. ¡Pasta de dientes al gusto de cada uno!

Pasta de dientes casera, en dos pasos

  1. En un bote de vidrio, poner una cucharada sopera (para hacer las primeras pruebas) de un abrasivo. El más típico es la arcilla blanca (se vende en herboristerías), y también puede ser bicarbonato sódico (encontraremos en droguerías). El bicarbonato sódico no es recomendable para personas que necesiten una dieta baja en sodio, o que tengan las encías retiradas.
  2. Ir añadiendo agua muy despacio (es fácil pasarse), removiendo hasta obtener la consistencia deseada. Seguramente la conseguiremos con menos volumen de agua que de abrasivo.

Hasta aquí seria para hacer la pasta más básica, que quedaría bastante “austera” en sabor, y áspera. Nuestro gusto se puede acostumbrar a todo, pero si queremos la pasta algo más agradable podemos poner:

Sal, que es conservante, al gusto.
Pasta de dents casolana

– Unas cuantas gotas de un aceite esencial que nos guste para aportar aroma. Los venden en herboristerías y algunas farmacias. No todos son aptos para este uso; conviene informarse. Puesto que los aceites esenciales son caros y sus aromas se evaporan cada vez que abrimos el bote, si preparamos mucha cantidad de pasta podemos poner unas pocas gotas inicialmente, e ir añadiendo a medida que vaya perdiendo aroma.

– Si le queremos dar dulzura, podemos añadir regaliz o estevia (que no contienen sacarosa), por ejemplo en infusión.

– Para obtener una textura más gelatinosa podemos ponerle glicerina, que es antiséptica, hace la pasta menos abrasiva y la endulza. Algunas recetas proponen usar glicerina en lugar de agua.

– Para ganar en poder limpiador para el sarro, o blanqueador, podemos añadir una pizca de bicarbonato (si el abrasivo es arcilla), o de agua oxigenada; ésta puede irritar las encías.

Es recomendable hacer muy poca cantidad las primeras veces, hasta que hayamos encontrado la proporción de ingredientes que más nos guste.

Se dice que las pastas caseras pueden ser excesivamente abrasivas y desgastar el esmalte; de hecho se dice sobre todo del bicarbonato. Ello podría derivar de que el que podemos comprar tiene el grano más grueso que los abrasivos que se ponen en las pastas comerciales (en las que se trabaja con gránulos finísimos y amorfos, sin aristas), pero no hemos conseguido una valoración profesional sobre ello. Busquemos los abrasivos de gránulo más fino. O, por prudencia, una opción podría ser alternar la pasta casera con pastas.

 

Los poderes de las plantas en la pasta de dientes casera

En las pastas de dientes naturales (y también en algunas de las convencionales) encontramos muchos extractos de plantas cuyas propiedades medicinales son conocidas y explotadas desde la antigüedad. En la pasta de dientes casera, una opción interesante es substituir el agua por una infusión de hierbas, para dar más aroma, mayor sabor y añadir propiedades a la preparación. Las hierbas son más baratas que los aceites esenciales, pero no dan tanto olor. Veamos algunas:

Sàlvia fresca

La salvia aporta propiedades astringentes a la pasta.

  • La caléndula, una planta que tiene un montón de principios activos, es antibacteriana y previene la inflamación de las encías. Se ha usado ancestralmente para cocinar y como hierba medicinal para curar heridas, llagas en la boca, eczemas e inflamaciones y para desintoxicar el hígado. Poniendo sus pétalos encima de una herida se frena el sangrado.
  • La mirra también tiene propiedades desinfectantes y antiinflamatorias, y el aceite del árbol del té puede matar varias bacterias, incluyendo el Streptococus mutans (el principal inductor de la caries).
  • El llantén calma las encías doloridas.
  • La salvia tiene propiedades astringentes, convenientes si tenemos problemas de encías.
  • La ratania es una planta nativa de los Andes, donde se ha usado tradicionalmente para cuidarlos dientes y fortalecerlas encías. Las raíces tienen propiedades astringentes y tónicas y calman las inflamaciones y las irritaciones de la piel.

Otras hierbas bien conocidas en nuestro país y usadas en las pastas de dientes naturales son el hinojo, la menta y la manzanilla.

 

3 trucos para conservar la pasta de dientes casera

En una pasta casera se pueden hacer hongos. Pero podemos tomar algunas medidas para evitarlo:

  1. No meter el cepillo en el bote de la pasta, puesto que los hongos pueden venir de la saliva.
  2. Poner más sal, o menos agua.
  3. Guardarla en la nevera, teniendo un bote más pequeño en el baño.

En el número 47 de Opcions, hay un especial sobre higiene dental y pasta de dientes: ingredientes de les marcas comerciales, modelos de cepillo y ¡mucho más!


Redacción

La redacción de Opcions está formada por un equipo interdisciplinario de personas expertas en distintos ámbitos del consumo.

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