Park Slope Food Coop: el secreto del proyecto

"Cuando una persona se convierte en socia de un proyecto de estas características, con una organización que beneficia a la vez a uno mismo, a otras personas y al medioambiente, es difícil no sentirse orgulloso de formar parte de él."
Park Slope Food Coop

La experiència de la Park Slope Food Coop, de Brooklyn, ha llamado la atención en Europa. Especialmente, desde que se estrenó el documental dirigido por Tom Boothe que muestra el funcionamiento y transmite el alma del proyecto. Muchos se preguntan cómo es posible que haya funcionado de forma tan exitosa y quieren conocer las llaves del triunfo. Tom Boothe cree que uno de los secretos más importantes del proyecto Food Coop es su capacidad de transformación social. Debido a ello el subtítulo del documental es “La experiencia social más bonita de Estados Unidos”.

Cómo funciona la Park Slope Food Coop

Los principios básicos que rigen la organización de la Food Coop son:

  • Universalidad de participación. Todos los socios, al margen de su capacidad económica, participan cada mes 2h y 45 minutos. A cambio de esta inversión en horas de trabajo, los socios pueden acceder a comprar en el supermercado los productos entre un 20 y un 40% más económicos que en una tienda convencional de Nueva York.
  • Gran diversidad de productos en los estantes. La oferta de productos es lo suficientemente amplia como para permitir efectuar toda la compra en el supermercado. Así la inversión en tiempo para una familia proporciona un rédito económico que justifica sobradamente la participación en la cooperativa y les anima a continuar.
  • Precios asequibles. Aunque el proyecto da prioridad a los productos ecológicos y de proximidad, es posible encontrar allá productos no eco, pero cercanos al máximo a la filosofía del proyecto y, consecuentemente, de precio inferior. Así se adecua la oferta a diversas capacidades adquisitivas. Hay otros dos factores que contribuyen a la reducción de precios: el trabajo voluntario y la dimensión del proyecto. Tener diecisiete mil asociados permite, además de disponer de mucha mano de obra voluntaria (el 70% de la empleada en el proyecto), hacer pedidos de mayor envergadura, un factor clave para abaratar los precios.
  • La promoción de la igualdad de oportunidades para ser socio. Se permite una reducción del depósito que los socios han de dar al ingresar en el proyecto si demuestran dificultades económicas. Igualmente, el proyecto acepta el pago de una parte de la compra con los vales de ayuda para comer que da el Estado a las familias en dificultad.
  • La profesionalización y buena gestión del proyecto. Una de las cosas que sorprende de la Food Coop es el gran trabajo organizativo que hay detrás de su buen funcionamiento. Porque un proyecto que abre casi cada día del año, desde las 9 de la mañana hasta las 22h, sustentado en un 70% en la fuerza de trabajo de los socios voluntarios funcione con la misma eficacia que un supermercado convencional, ha sido necesario desarrollar muchas estrategias. Todos los aspectos del proyecto que dependen de los socios trabajadores están regulados por un sistema de normas y protocolos exhaustivos que es fruto de la experiencia recogida durante más de 40 años.

Estas son algunas de las actuaciones que permiten que personas con distintos hábitos de consumo y capacidades económicas convivan en un mismo proyecto. Pero estos aspectos organizativos básicos no son los únicos que contribuyen a un buen ambiente de convivencia en el proyecto.

A través de otro tipo de estrategias que se están integradas en su actividad diaria, se consigue una mezcla humana insólita y, a la vez, una organización efectiva. De hecho, el clima de colaboración relajada y la diversidad, fueron algunos de los aspectos que resultaron más llamativos al propio Tom Boothe la primera vez que visitó la cooperativa.

Principios y flexibilidad

El consumo ecológico es importante para la Food Coop pero también lo son los valores de la libertad y la cooperación. Una estrategia clave en el proyecto es la flexibilidad. ¿Cómo se concreta esto en la práctica?

Divulgación sin presiones de los valores del consumo ecológico y de proximidad

El proyecto no pretende que todos los socios partan de una misma mirada sobre la importancia de la comida agroecológica. Durante la charla obligatoria de bienvenida, se transmite a los nuevos socios que son libres de participar en el proyecto por motivos puramente económicos. A su vez se les informa de los motivos que impulsan a la Food Coop a escoger productos de calidad y con respeto al medio ambiente y a sus productores. En paralelo se ofrecen también charlas divulgativas gratuitas que son de asistencia voluntaria sobre temes relacionados con el consumo consciente que forman parte de la agenda de actividades para ayudar a valorar la selección de productos y productores.

Creación de una oferta de productos que reflejen la diversidad cultural y/o hábitos de consumo de sus socios

En los estantes de la Food Coop se pueden encontrar desde productos convencionales a otros específicos para celíacos, crudívoros, veganos o kosher, pero también algunos típicos de determinadas culturas que forman parte de la comunidad de Brooklyn: Jamaica, Sudamérica, Japón, Europa, etc. Por tanto, en Food Coop es posible encontrar algunos productos que, a primera vista, parecen que no encajan en la filosofía del proyecto a nivel ideológico, pero que cubren una necesidad de alguno de sus colectivos. Con esta estrategia, el proyecto se aleja de una selección de productos excesivamente purista, que alejaría a los socios que no correspondieran con aquel nivel de concienciación ecológica.

Modalidades de participación que se adaptan a la situación personal de cada socio

En la Food Coop hay personas con horarios, profesiones y momentos vitales que son diametralmente opuestos. Por esta razón, el proyecto ofrece una gran variedad de posibilidades de participación para que determinadas situaciones no sean un impedimento para ser socio. Los socios trabajadores han de participar 2 horas y 45 minutos cada mes para tener el derecho a compra. A pesar que gran parte de los turnos para que pueda funcionar la cooperativa, han de tener un ritmo mensual y fijo, es posible participar con otras modalidades, en algunos casos con plazas limitadas. Algunos ejemplos son:

  • Anticipo de turnos. Es posible tener la opción de hacer más turnos de los que hasta el momento te corresponden y guardarlos en un banco de horas personales para determinados momentos.
  • Concentración de turnos. También es posible hacer todos los turnos que te corresponden en un año concentrados en una determinada franja de tiempo, por ejemplo las vacaciones, para personas con dificultades para participar durante determinados períodos del año.
  • Bajas por nacimiento de un hijo. Las familias que tienen un hijo pueden beneficiarse de una “baja” de un año sin efectuar turnos y no pierden el derecho a comprar en el supermercado.
  • Tareas no ordinarias. Se puede participar en proyectos especiales, de manera puntual y previa aprobación de la asamblea, que correspondan a habilidades personales de los socios que encajen con las necesidades presentes en el proyecto.

A partir de estas estrategias prácticas, la Food Coop consigue atraer y mantener una gran diversidad de socios, unidos por su misión: conseguir buena comida a buen precio. Pero con las estrategias de participación universal e inclusiva que hemos mencionado, lo que se consigue va mucho más allá de la pura obtención de comida eco a precios “de oferta”.

Comunidad Park Slope Food Coop: convivencia y aprendizaje

La PSFC asegura, a través de los diferentes tipos de trabajo que forman parte de su funcionamiento, una posibilidad de convivencia entre personas que abre la puerta a una comprensión más profunda de su misión.

Cuando se vive la cooperativa en su cotidianeidad, hay centenares de posibilidades de aprendizaje que crean vínculos entre las personas y a la vez hacen más fuerte el proyecto:

Sala infantil de la Park Slop Food Coop.

Sala infantil de la Park Slope Food Coop.

¡Charlar mientras se cortan quesos que se venderán a granel, acompañar a su casa a otro socio con el carrito de la compra, cuidar de los hijos de los socios en la sala de juego infantil, hablar de recetas de cocina mientras haces de cajero, descubrir nuevos productos mientras se repone lo que falta en los estantes, recibir los productos de los proveedores que los entregan sin intermediarios y tantas situaciones que forman parte de la vida cotidiana del proyecto!

Una de las máximas de la educación medioambiental es que es necesario estar en contacto con la naturaleza para en primer lugar amarla y para defenderla en una segunda fase. En cierta forma, la Food Coop utiliza la misma estrategia. La participación obligatoria garantiza el contacto con el proyecto, el producto y su gente y, a partir de aquí, abre la puesta a la comprensión de lo que es esta cooperativa. Es por esta razón que sus fundadores consideran la experiencia personal de la participación como un motor imprescindible.

Cuando una persona se convierte en socia de un proyecto de estas características, con una organización que beneficia a la vez a uno mismo, a otras personas y al medioambiente, es difícil no sentirse orgulloso de formar parte de él. Y entonces la obligatoriedad de la participación se convierte en una especie de voluntariado, el cual se hace con un gran placer, al tomar conciencia de que lo que se recibe supera ámpliamente lo que se da.

Food Coop vela para facilitar la participación de las personas y familias independientemente de la situación o etapa vital en la que se encuentren. Las familias con niños pequeños, inmigrantes o habitantes temporales de la ciudad, personas mayores o con dificultades económicas pueden sentirse acogidas no sólo con palabras, sino también con acciones concretas.

“Food Coop”: un documental inspirador

El documental Food Coop, del americano Tom Boothe, nos descubre el espíritu de la Food Coop. Boothe vivió la creación del documental al mismo tiempo que participaba en la abertura de un supermercado cooperativo en su Ciudad de residencia, en aquel momento París. La Food Coop parisina se bautizó con el nombre de La Louve y hoy ya cuenta con más de 6.000 socios.

Cartel del documental “Food Coop”.

En una entrevista, Tom Boothe confesaba  que cuando empezó a compartir con otras personas la idea de abrir un supermercado parisino, se encontró con muchas dudas entre la gente de su entorno. Muchos pensaban que en Estados Unidos había mucha cultura de “hacer cosas juntos” y en París aquel sistema colaborativo no funcionaría. Pero se equivocaban: los socios trajeron enseguida a otros socios e, incluso, en  determinado momento, evitaron salir en la prensa para no crecer de manera precipitada

Gracias a las conversaciones que tuvo con los fundadores de Food Coop, Bothe consiguió comprender el porqué de su organización y la importancia de mantener inalterables algunos de sus principios. De hecho, la propia Food Coop concede créditos y asesoramiento a las cooperativas de consumo que quieran abrirse en otros barrios de la misma ciudad de Nueva York. La condición para ser beneficiario de estas ayudas es precisamente ésta: que algunos aspectos del proyecto se reproduzcan exactamente. Según los fundadores, el mantenimiento de cierto tipo de organización ayuda a garantizar su continuidad y a desarrollar su vertiente social.

Cuando se pregunta a Tom Boothe por el secreto de la convivencia entre personas en Food Coop, responde que, para él, el proyecto vendría a ser  como una biblioteca que une a las personas que tienen una necesidad básica común. En el caso de la biblioteca el motivo de unión sería el amor a la lectura, sea del género que sea. Según él, lo que une a los socios de la Food Coop es el amor por la buena comida. La conexión con una necesidad humana universal es uno de los grandes y definitivos secretos del éxito del proyecto a partir del cual se ha construido el resto. La Food Coop es un proyecto que combina con eficacia la economía  i la ecología con la construcción de comunidad y transformación personal, focalizándose en lo que nos une como personas y no en lo que nos separa.


Maria Folch

Educadora artística, asesora formada en crianza positiva y divulgadora. Blog EBECA: www.ebeca.org. Servicios: www.mariafolch.com. Facebook e Instagram: MariaFolchArt

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