El aluminio, reciclable pero con importantes costes ambientales

Lo encontramos en muchísmos productos, como bicicletas, ventanas y envases de un solo uso. Pero, ¿qué impacto ambiental tiene? ¿Es reciclable?
Latas de aluminio

El aluminio es un material con propiedades muy interesantes para algunos usos porque es ligero y muy resistente a la vez. Ahora bien, tiene asociados importantes costos ambientales y sociales y, si bien es reciclable, no tenemos mecanismos para identificar qué productos de aluminio son 100% reciclados. 

Las minas de bauxita, lejos y contaminantes

El aluminio se obtiene de la bauxita, un mineral que se extrae a cielo abierto. Esta minería causa enfermedades respiratorias tanto a los mineros como a las poblaciones que viven en las cercanías de las minas, provoca una gran dispersión de polvo rojizo por el entorno e introduce elementos tóxicos (como metales pesados) en las aguas de los ríos que abastecen las poblaciones. Tres cuartas partes de la producción mundial proceden de Australia, China, Brasil y Guinea-Conakry. Almenos en los tres últimos países las normativas ambientales son muy laxas. Además, las minas impactan en las vidas de las comunidades autóctonas, como denunció Survival en la campaña contra una mina que afectaba el pueblo dongria kondh.

Por otra parte, para procesar la bauxita y obtener el aluminio, se precisan grandes cantidades de agua y energía (ésta, en concreto para efectuar la electrólisis de la alúmina, el material intermedio). En el Estado sólo se efectúa en una planta de la multinacional Alcoa, con bauxita procedente de Guinea-Conakry, y el gasto en energía supera el 40% del presupuesto.

 

Aluminio reciclado, pero no identificable

Por el contrario, el aluminio reciclado es otra historia muy distinta. Reciclarlo consiste, simplemente, en refundirlo (una vez separado de otros materiales que puedan contener los residuos de aluminio, como pueden ser las pinturas). Según la Asociación Española de Refinadores de Aluminio, en esta refundición se usa sólo el 5% de la energía que se precisa para obtenerlo virgen. Se puede hacer el proceso de forma indefinida y el material reciclado que se obtiene, tiene propiedades idénticas al material virgen.

Lo que ocurre es que los consumidores no podemos distinguir si en los objetos que compramos, el aluminio es virgen o reciclado y, de hecho, algunas veces habrá de los dos tipos. Dado que las propiedades físicas son idénticas, los fabricantes de objetos de aluminio pueden mezclar lingotes de ambos tipos. A pesar de la diferencia abismal de impactos de uno y otro tipo, ni la administración ni la industria no han establecido ningún distintivo para facilitar el origen del aluminio. Así que hemos de conformarnos con unas cuantas cifras para imaginarnos la cantidad de aluminio virgen deben contener los objetos de aluminio que compramos.

  • Según la Asociación Española de Refinadores de Aluminio, en Europa, un tercio de la demanda de aluminio se satisface con aluminio reciclado.
  • También, a nivel europeo, un 27% de aluminio reciclado se destina a construcción (es el segundo destino después del transporte con un 36%) según datos de la European Aluminium Association.
  • La Federación Española de la Recuperación y el Reciclaje, sostiene que la única planta del estado que fabrica aluminio virgen tiene una capacidad de producción de 1,5 millones de toneladas, pero no sabemos qué cantidad realmente produce y cual exporta. De plantas de reciclaje de aluminio hay una media docena y el 2013 produjeron unas 270.000 toneladas de aluminio reciclado (no hemos encontrado datos más recientes).
  • Itesal, que está en el Estado entre los cinco principales productores de perfiles de aluminio para la construcción, utiliza una mezcla que contiene más del 80% de aluminio reciclado. Por el contrario, el fabricante de cerramientos de aluminio K-line sólo usa aluminio virgen.

 

Alternativas al aluminio

Pero en cualquier caso, los enormes costes ambientales de la extracción de la bauxita, y también el gasto energético del transporte y proceso de reciclado, hacen desaconsejable el aluminio para cualquier objeto de un solo uso, sobretodo porque hay alternativas. Si, a pesar de todo, utilizamos papel de aluminio o compramos algún envase de este material, para favorecer su reciclaje debemos depositarlo en el contenedor amarillo. En relación a una de los otros usos más extendidos, como son las puertas y ventanas en el sector de la construcción, también hay alternativas más sostenibles, en especial mientras no existan mecanismos para optar por aluminio 100% reciclado. 


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