Cómo hacer un buen uso del protector solar

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¿Cuánta crema?

Se recomienda ponernos unas seis cucharaditas para un cuerpo adulto, pero varios estudios han visto que de media nos ponemos una cuarta parte; así la capacidad protectora es cuatro veces inferior.

Sin embargo, tampoco se trata de untarnos a mansalva. Cuando nos bañamos se queda en el mar una parte significativa de las cremas (aunque sean resistentes al agua), y estos restos perjudican el ecosistema marino (ver “Los protectores solares y el mar”).

 

¿Cuánto rato al sol?

Si tenemos muchas ganas de ponernos morenos pronto, y si disfrutamos recibiendo los rayos del sol, podemos querer prolongar el tiempo que tomamos el sol usando una crema con protección alta, o quizás poniéndonos mucha.

Ya hemos visto que lo segundo es mejor evitarlo, pero sobre todo es importante no pensar que un protector potente nos permite estar al sol tanto rato como queramos. Algunos estudios científicos indican que hay cierta correlación entre el uso de protectores y la aparición de melanoma, y uno de los factores que puede influir en ello es la práctica de tomar el sol mucho rato con la confianza de que estamos bien protegidos. Ninguna crema protege al 100%. Hay que decir que estos estudios se realizaron en un tiempo en el que los protectores sólo filtraban rayos UVB.

 

¿Tenemos que aplicarnos crema más de una vez?

Las autoridades sanitarias aconsejan hacerlo cada dos horas. Sin embargo, tenemos que preguntarnos si más de dos horas seguidas al sol no será excesivo. Aunque en ocasiones será inevitable (por ejemplo si hacemos trabajos al sol o travesías por la montaña).

Conviene volvernos a poner crema especialmente tras bañarnos, mojarnos o sudar, aunque la crema diga que es resistente al agua.

La reaplicación es importante sobre todo para las cremas con filtros químicos. En este caso, no hacerlo puede ser más perjudicial que no habernos aplicado protector, porque a medida que la piel va absorbiendo los filtros las radiaciones solares van volviendo a penetrar en la piel, y al encontrar ahí los filtros químicos generan más radicales libres que si penetrasen sin haber crema. Este es otro factor que influye en la correlación entre el uso de protectores y melanoma.

 

Otras recomendaciones

– Si utilizamos un protector convencional, con filtros químicos, pongámonos la crema media hora antes de tomar el sol para que haya tenido tiempo de penetrar. Y con la piel bien seca y sin sudar.

– Los sprays se tienen que agitar bien antes de aplicarlos, y algunos tubos también (miremos si el fabricante lo indica).

– No nos olvidemos de proteger los alrededores de los ojos y los labios. Para los labios existen lápices protectores.

– En casa, las cremas se deben guardar en un lugar fresco y seco. En un coche al sol irán estropeándose.

– Si tomamos el sol mucho rato va bien beber, sobre todo agua, y comer fruta.

 

Si nos hemos quemado

Cuando nos hemos quemado conviene beber mucha agua o zumos ricos en vitamina C. Algunas cosas que se aconsejan:

– Comer kiwis, que tienen mucha agua y vitamina C, y espárragos ovinagre de manzana, para regenerar la piel.

– Aplicar sobre la piel, para aligerar el ardor: zumo de zanahoria o de sandía, rodajas de pepino o patata.

– Ponernos harina congelada en las partes quemadas, para que el roce de la ropa o las sábanas no nos moleste.

– Untarnos con aceite de almendras, para que la piel no se pele tanto.

 

Recordatorio a la hora de escoger una crema

– Ir a comprarla a una tienda (o web) de productos ecológicos, dietética o herboristería.

– Que lleve filtros físicos: dióxido de titanio u óxido de zinc, pero que no lleven la palabra “nano” detrás.

– Que lleve uno de estos sellos: BioVidaSana, NaTrue, The Soil Association, BDIH, ICEA, Cosmebio, Ecocert.

– Que lleve este símbolo:

– La protección media es suficiente para los casos no extremos. Busquémosla superior si tenemos que estar al sol muchas horas, o a ucha altitud, o tenemos alergia.

 

 

Notas

Por ejemplo J. Westerdahl y otros: Sunscreen use and malignant melanoma. International Journal of Cancer vol. 87, setembre 2000.

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Álvaro Porro

Ex investigador de Opcions y ex director del Centro de Investigación e Información en Consumo