¿Averías? Causas y soluciones

Está en nuestras manos prevenir y arreglar ciertas averías en pequeños electrodomésticos. Con los trucos y consejos de este artículo, es fácil alargar la vida de los aparatos.
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInPin on PinterestShare on Google+Email this to someone

El polvo, desenchufarlos dando tirones al cable y el fallo de componentes eléctricos son las tres causas principales de averías en los pequeños electrodomésticos.

El polvo

Es bastante habitual que un aparato deje de funcionar por el simple hecho de que se ha acumulado polvo o suciedad en algún componente.

“Bajaba la palanca de la tostadora y no se quedaba abajo. Desenchufé la tostadora y la desmonté buscando la pieza que mantiene la palanca abajo. No la encontré, y fui al servicio Reparat millor que nou. Me explicaron que lo que mantiene la palanca fija no es una pieza mecánica sino un electroimán (cubierto de polvo o migas no funciona). Lo limpié con un pincel, y la tostadora funciona.”

Es típico que ocurra en aparatos que llevan un ventilador, como por ejemplo calefactores, secadores de pelo, ordenadores… Los ventiladores absorben aire del ambiente y, por tanto, también atraen polvo o pelos que se van acumulando en las rejillas que hay delante de los ventiladores, o en las aspas, y llega un momento en que éstos ya no pueden hacer su trabajo. Entonces la temperatura en el interior del aparato sube demasiado y los termofusibles cortan el paso de la corriente para evitar que se estropee. Al cabo de un rato, una vez enfriado, vuelve a funcionar (si el fusible se puede recuperar, que no siempre es así). El remedio vuelve a ser simplemente limpiar: sacar de la rejilla y las aspas la pelusa acumulada, con la ayuda si es necesario de un pincel, un bastoncillo de algodón o una aspiradora. En lectores o reproductores de CD se puede haber ensuciado la óptica, es decir una pequeña lente de vidrio.

Desenchufar a base de estirones

Si no llega corriente a un aparato, o llega de forma intermitente, es posible que se haya aflojado el cable de alimentación, o quizás se hayan roto los hilos internos de cobre. Ésto sucede típicamente en uno de los extremos. Es el precio de desenchufar a base de estirones. Arreglarlo no será fácil para muchos, pero será pan comido para quien tenga un poco de maña en electricidad, y ni que decir tiene para un profesional. Por el extremo donde el cable se introduce en el aparato, se tiene que abrir, cortar el trozo que tenga hilos rotos si lo hay, y volver a conectar el cable. Si hace falta abrir alguna junta termosellada (por ejemplo en un transformador), se deberá serrar y volverla a cerrar con un adhesivo. Por el extremo del enchufe, si éste está termosellado será mejor cambiarlo por uno de tornillos; los encontraremos en cualquier ferretería, donde también podemos pedir que nos monten el enchufe con el cable, o que nos enseñen cómo se hace. Si el cable falla por algún punto intermedio, será difícil localizarlo y lo mejor es sustituirlo por uno nuevo.

Componentes eléctricos estropeados

En el interior de un electrodoméstico hay una placa con todos los componentes eléctricos o electrónicos (fusibles, condensadores, etc.), que se pueden estropear porque el aparato ha hecho algo anormal, porque ha habido una subida de tensión (los fusibles) o por agotamiento. Por desgracia, los componentes se fabrican con una vida útil cada vez más corta. Para arreglarlo hay que localizar cuál es el componente averiado, con la ayuda de un tester (que indica si pasa corriente por un punto), y sustituirlo. Antes los componentes estaban soldados, hoy suelen ir fijados a la placa mediante dos pinzas metálicas, por lo que se pueden sustituir simplemente sacando y poniendo.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInPin on PinterestShare on Google+Email this to someone